Por favor lee esto con atención y hasta el final. Es algo muy importante y te lo pido de forma personal, como un favor. Cuando acabes creo que descubrirás que el favor no me lo estás haciendo a mí, sino a ti mismo, ya que gracias a esto quizás abras los ojos y descubras que vivimos en una farsa.
Muchos me conocen personalmente o simplemente me siguen en redes sociales y sabrán que, desde hace unos meses soy el Coordinador en Canarias del P-Lib, el Partido de la Libertad Individual, único partido en España no colectivista, de corte liberal-libertario. Todos los demás partidos son o bien de derechas, o bien de izquierdas o acaso nacionalistas, pero todos son una especie de mezcla de todo un poco, con el denominador común del colectivismo, es decir, todos ponen por encima de la libertad individual de cada persona el supuesto bienestar común. Con la excusa de que algo es lo mejor para la mayoría, se encargan de pisotear los derechos individuales de las personas. Al final, todos nos quejamos y nos indignamos porque creemos que somos los únicos que pagamos los platos rotos, pero te tienes que aguantar porque alegan que es todo por el bien común o porque es culpa de otro. Como digo, uno piensa que es el único pero no es así, con movimientos como el 15-M, nos hemos dado cuenta de que el supuesto bien común no existe, ya que al final nadie está saliendo beneficiado, salvo los políticos y sus amigos (los bancos o los sindicatos, por ejemplo).
Ante esta creciente consciencia de la situación por parte de los ciudadanos los políticos se han asustado y han decidido cambiar, de forma sibilina y desapercibida, la ley electoral. Hace unos meses, todos los partidos políticos “de siempre” (PP, PSOE, CiU, PNV, UPyD, IU, ERC, etc.) se pusieron rápidamente de acuerdo (para esto sí) para modificar la Ley Orgánica del Régimen Electoral General y exigir a los nuevos partidos políticos que quieran presentarse a las elecciones una serie de requisitos leoninos. Por supuesto, ellos están exentos de cumplir estos requisitos, sólo tienen que cumplirlos los nuevos partidos, como el P-Lib.
Pues bien, uno de estos requisitos era presentar el aval de firmas del 0,1% del censo de la población por la que quieran presentarse. En Madrid, por ejemplo, esto significa varios miles de firmas. Durante días, decenas de afiliados al partido, con muchísimo esfuerzo y sacrificio personal, han estado recorriendo las calles para conseguir estas firmas. Se consiguieron 5512 firmas. Todo un logro. Pues bien, resulta que a dos días de acabar el plazo, la Junta Electoral Central, descartó 900 de esas firmas porque dicen que eran incorrectas, o había errores en los nombres y apellidos o no se leían bien los DNIs y cosas así, por lo que el P-Lib se quedó a 94 firmas de conseguir el mínimo. [Actualizado: Parece ser que finalmente han reconocido que las novecientas firmas rechazadas ha sido por extrapolación, con un sistema de muestreo aleatorio. Es decir, que ni se molestan en comprobarlas una a una, sino que si en cada formulario de un folio hay equis firmas problemáticas, en todos los formularios presentados con más de 5.000 firmas debe haber 900 mal]. Aún así, nos dijeron que teníamos 48 horas para conseguir estas 94 firmas, nos movilizamos, algunos afiliados incluso cogieron días libres en el trabajo o cerraron sus negocios para hacer un último esfuerzo y se consiguieron 500 firmas más. ¡500! ¡En 24 horas!
Pues bien, ahora resulta que la Oficina del Censo Electoral dice que no, que no valen, que no se pueden presentar firmas nuevas (aunque aún no había terminado el plazo y ellos mismos nos habían dicho que las presentáramos). Yo no sé a ustedes, pero a mí esto me parece una tomadura de pelo y un GOLPE DE ESTADO encubierto para no dejar presentarse a más partidos que los que ya están. Suponían que conseguiríamos las firmas iniciales. Cuando las conseguimos, tumbaron 900 y pensaron que no conseguiríamos las 100 que nos faltaban en 48 horas y, cuando las conseguimos, simplemente se inventan la primera excusa peregrina que se les ocurre. Lo que en realidad pasa es que tienen miedo a que entren otros partidos a comerse parte de su suculento pastel o, lo que es peor para ellos, en el caso del P-Lib, a desmontarles el chiringuito y no permitir que nadie más siga comiendo de ese pastel, cuyos ingredientes no son otra cosa que el dinero sacado del bolsillo de los ciudadanos a base de impuestos.
Nos están poniendo excusas tontas e inadmisibles para seguir repartiéndose nuestro dinero entre ellos y sus amigos. Si hubiéramos presentado 10.000 firmas habrían tumbado 6.000. Ellos hacen la ley y ellos hacen la trampa. Uno siente la impotencia que debe sentir el niño de un colegio en el que el matón que te acosa y pone las normas en el patio de recreo es el hijo de la profesora y campa a sus anchas.
¡Despierta e indígnate! Pero no te dejes engañar. No hay que indignarse contra el PSOE, o el PP o quien sea, tampoco el problema es el capitalismo, los mercados o los bancos. Hay que indignarse contra el colectivismo de todos los partidos que lo único que busca es alimentar a una casta de políticos que se ayudan entre ellos y ayudan a sus amigos poderosos, todo a costa del dinero recaudado de nuestros impuestos.
Por favor, aunque no estés de acuerdo con nuestro programa electoral, no permitas que no nos dejen presentarnos a las elecciones y defender nuestras ideas. Difunde este escrito si consideras que es un GOLPE DE ESTADO para perpetuar en el poder a los mismos de siempre, independientemente de sus siglas. Comparte esto, por favor, que todo el mundo se entere de cómo se las gastan los partidos políticos en España. Que se sepa que actúan como una mafia.